Cada día has de meter,
en una hucha o similar,
el dinero que en tabaco
te habrías de gastar.
Así al mes, a los dos meses,
o cuando las rebajas llegen,
habrás ahorrado
lo que no te has fumado,
y te lo pondrás gastar
en lo que te guste más.
Hoy es 20 de enero, ya son las rebajas.
Y allá que voy. Sin que me haya dado tiempo a ahorrar más que seis míseros euros.
Vuelvo con 200e menos.Tengo que poner sólo la "e". Si pongo "doscientos euros" el suelo que piso tiembla, se abre la tarima flotante que pusimos nueva hace no mucho, y se materializa un foso redondo y oscuro, frio y húmedo, donde van a parar mis ganas de vivir.
Asique mejor pongo sólo la "e".
Lo peor de ir de compras no es lo mucho que me he gastado; Es la sensación de vacio interior que me queda al salir de La Vaguada, 3 horas después, cargada de bolsas, y esperar a que el 132 venga y me lleve a casa... esperar sin poder fumarme ese cigarro que me sirve para analizar lo comprado, echar las cuentas, sumar tickets de esto y de aquello, pensando si al final voy a cambiar esto y cuando podré estrenar aquello.
Pero soy más fuerte que la tentación. Y el 132 es más rápido que un rayo.
La avaricia me ha inutilizado. No tengo manos para sacar el abono, ni para agarrarme, ni para darle al botón de "parada solicitada", pero me siento como una diva... aunque sin el caché que parece dar el sujetar un cigarro como Audrey, me sigo sintiendo divina igual. Mi cuenta del banco prefiere que fume, pero a mí la avaricia me sienta genial.
Llego a casa y veo que sí que hay alguien ahí. Que alguien me lee, y me comentan y todo.
Tengo que daros... pero ¿qué digo "daros"?
Tengo que darte las gracias. Soy tan fuerte como los apoyos que recibo sumados.
Recomendación: http://www.asos.com/
Por si la avaricia, o el tabaco, os deja ahorrar para vestir como en Londres se hace.